Continuaba en la misma posición, cuando de repente una voz muy dulce asomo por la puerta, era su madre.
-Clara, cariño, ya está la cena.
-Ahora bajo mamá, pero no tengo mucha hambre-Contesto.
-Bueno abajo te esperamos, no tardes-Concluyo la madre antes de cerrar con suavidad la puerta del dormitorio.
Un gran silencio inundo de repente la habitacion.Tras unos minutos se decidió a bajar.
Una vez abajo se acerco a su padre y le beso en la mejilla, él le respondió con una sonrisa seguida de un -¿Que tal cariño?-
-Muy bien, papá-Respondió.
Se sentó junto a él y a su hermano. Y disculpándose por la tardanza comenzó a cenar.
Concluida la cena subió a su dormitorio cogió el pijama, las zapatillas y una toalla y se dirigió al baño para darse una buena ducha. Después del frio que había pasado le apetecía bastante. Pasada media hora más o menos salió del baño y se dirigió al dormitorio. Se cepillo el pelo varias veces y con ayuda de unas pinzas lo recogió en un alocado moño. Le quedaba muy bien. Era una chica bastante guapa, con una sonrisa que iluminaba la habitacion, unos ojos color caramelo que hipnotizaban y un pelo lacio con destellos dorados que caían como una cascada sobre sus hombros.
Se tumbo en la cama , aún sin destapar, y alcanzo una libreta que se encontraba sobre su mesita de noche, cogió un bolígrafo y comenzó a escribir en ella:
7-11-2011
Querido diario, hoy ha sido un día muy monotono,me levante ,tarde como de costumbre, desayune y me vestí.
Me dirigí a casa de Carlota, una de mis mejores amigas. Hemos pasado el día entero haciendo el ganso, echandonos fotos y hablando de nuestras cosas.
Comí en su casa y sobre las cinco o así me dirigí un rato a la biblioteca para estudiar los finales. A la salida me ha sucedido algo muy extraño, estaba sentada en la puerta y un chico muy mono, Álex, se ha ofrecido a acompañarme a casa con su paraguas, ya que estaba lloviendo bastante. He aceptado, aunque no sé por qué, normalmente no habría aceptado que un completo desconocido me hubiera acompañado a casa y menos a escaso centímetros de él, bajo el mismo paraguas. Ese chico tiene algo que me llama la atención y no sé que es. Ha sido muy amable la verdad, gracias a el no he llegado empapada a mi casa y con un resfriado .Espero volver a verlo algún día.
Una vez concluida su historia dejo el bolígrafo y el cuaderno de nuevo en cima de la mesita de noche, se estiro un poco y apago las luces, mañana era lunes y había que madrugar.
Tras dar un par de vueltas sobre sí misma y mirar varias veces al techo consiguió dormirse.
A la mañana siguiente.
-¡¡¡¡ring!!!!-Suena el despertador.
Clara se levanta velozmente de la cama, apaga el despertador y se coloca rápidamente las zapatillas. Tiene el presentimiento de que hoy va a ser un gran dia.Elige su ropa y se dirige al baño, allí se viste, se peina, se lava los dientes y se maquilla un poco. Ya está lista, solo le falta desayunar. Baja las escaleras con la mochila colgada de un hombro y la deja al lado de la puerta del recibidor. Coge un cartón de leche de la nevera, echa leche en un vaso, lo calienta en el microondas y coge unas galletas. Se lo toma todo en escasos minutos, lo deja en el fregadero y se despide con un -¡Me voy!-que se escucha por toda la casa.
La chica comienza a andar dirección al instituto y de repente...
-Clara, cariño, ya está la cena.
-Ahora bajo mamá, pero no tengo mucha hambre-Contesto.
-Bueno abajo te esperamos, no tardes-Concluyo la madre antes de cerrar con suavidad la puerta del dormitorio.
Un gran silencio inundo de repente la habitacion.Tras unos minutos se decidió a bajar.
Una vez abajo se acerco a su padre y le beso en la mejilla, él le respondió con una sonrisa seguida de un -¿Que tal cariño?-
-Muy bien, papá-Respondió.
Se sentó junto a él y a su hermano. Y disculpándose por la tardanza comenzó a cenar.
Concluida la cena subió a su dormitorio cogió el pijama, las zapatillas y una toalla y se dirigió al baño para darse una buena ducha. Después del frio que había pasado le apetecía bastante. Pasada media hora más o menos salió del baño y se dirigió al dormitorio. Se cepillo el pelo varias veces y con ayuda de unas pinzas lo recogió en un alocado moño. Le quedaba muy bien. Era una chica bastante guapa, con una sonrisa que iluminaba la habitacion, unos ojos color caramelo que hipnotizaban y un pelo lacio con destellos dorados que caían como una cascada sobre sus hombros.
Se tumbo en la cama , aún sin destapar, y alcanzo una libreta que se encontraba sobre su mesita de noche, cogió un bolígrafo y comenzó a escribir en ella:
7-11-2011
Querido diario, hoy ha sido un día muy monotono,me levante ,tarde como de costumbre, desayune y me vestí.
Me dirigí a casa de Carlota, una de mis mejores amigas. Hemos pasado el día entero haciendo el ganso, echandonos fotos y hablando de nuestras cosas.
Comí en su casa y sobre las cinco o así me dirigí un rato a la biblioteca para estudiar los finales. A la salida me ha sucedido algo muy extraño, estaba sentada en la puerta y un chico muy mono, Álex, se ha ofrecido a acompañarme a casa con su paraguas, ya que estaba lloviendo bastante. He aceptado, aunque no sé por qué, normalmente no habría aceptado que un completo desconocido me hubiera acompañado a casa y menos a escaso centímetros de él, bajo el mismo paraguas. Ese chico tiene algo que me llama la atención y no sé que es. Ha sido muy amable la verdad, gracias a el no he llegado empapada a mi casa y con un resfriado .Espero volver a verlo algún día.
Una vez concluida su historia dejo el bolígrafo y el cuaderno de nuevo en cima de la mesita de noche, se estiro un poco y apago las luces, mañana era lunes y había que madrugar.
Tras dar un par de vueltas sobre sí misma y mirar varias veces al techo consiguió dormirse.
A la mañana siguiente.
-¡¡¡¡ring!!!!-Suena el despertador.
Clara se levanta velozmente de la cama, apaga el despertador y se coloca rápidamente las zapatillas. Tiene el presentimiento de que hoy va a ser un gran dia.Elige su ropa y se dirige al baño, allí se viste, se peina, se lava los dientes y se maquilla un poco. Ya está lista, solo le falta desayunar. Baja las escaleras con la mochila colgada de un hombro y la deja al lado de la puerta del recibidor. Coge un cartón de leche de la nevera, echa leche en un vaso, lo calienta en el microondas y coge unas galletas. Se lo toma todo en escasos minutos, lo deja en el fregadero y se despide con un -¡Me voy!-que se escucha por toda la casa.
La chica comienza a andar dirección al instituto y de repente...
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